domingo, 30 de agosto de 2009

La Tulifrase del Momento


"Las Mejores Cosas en la Vida, son Ilegales, Inmorales o Engordan"....

...Y sí, es muy cierto!!

¿Se Siente Ud. Quemado? Síndrome del "Burnout"

Por Mariluz Villa.
El término Burnout (Quemarse, fundirse ó gastarse en Inglés) , fue incorporado en la decada de los setenta, por el Dr. Herbert Fraudenberger para describir una patología psiquiátrica, que refiere un estado de cansancio físico y emocional relacionado con una situación crónica de estrés o frustración; esta entidad la padecen de manera más frecuente los docentes y los médicos.

A menudo se llega a su diagnóstico cuando el impacto somático se presenta (enfermedades coronarias, infartos, úlcera gástrica, trastornos del sueño y del carácter). Los estudios de los que se dispone señalan que, entre los trastornos de la esfera psicológica que se presentan se destacan, el alcoholismo, depresión, conflictos familiares, aislamiento y tendencias suicidas superando ampliamente las cifras que se registran en la población general.

El médico y el docente actual, si bien reciben una cierta forma de reconocimiento, afecto y remuneración económica, se encuentran realmente acosados por las exigencias institucionales, legales, los pacientes, los alumnos y sus familiares; y, se ha demostrado que soportan el mayor estrés laboral crónico, denominándosele Sx. burnout.


El síndrome del Burnout no ataca de la noche a la mañana, sino que se desarrolla gradualmente. El psicólogo Herbert Freudenberger y sus colaboradores han dividido el proceso en 12 fases que no necesariamente tienen un orden determinado. De hecho, las víctimas pueden no presentar ciertas etapas; mientras que otros pueden padecer varias al mismo tiempo. Adicionalmente la longitud de las fases varía de un paciente a otro.




A Continuación se muestra un cuadro de las principales caracteísticas de este padecimiento:




1. Compulsión por Probarse ó Superarse a Sí Mismo: Comienza por una excesiva ambición para probarse o superarse a sí mismos en su trabajo, hecho que se torna en una implacable determinación y compulsión por hacerlo. Deben demostrar a sus compañeros – y sobre todo a sí mismos- que de cualquier modo (el paciente) está haciendo un excelente e insuperable trabajo.


2. Trabajando Más Duro: Para lograr sus altas expectativas personales, se hacen cargo de más trabajo y se dedican con empeño a hacerlo. Se obsesionan con hacer todo por sí mismos, lo que a la vez demuestras que tienen cierta noción de sí mismos como irremplazables.


3. Negación u Olvido de sus necesidades: Sus Agendas u Horarios no dejan tiempo, más que para trabajar, de modo que relegan a un segundo plano, necesidades como comer, dormir, socializar con la familia o amigos, etc. Se dicen a sí mismos que esta clase de sacrificios son prueba de una “labor heroica”.


4. Desplazamiento de Conflictos: Se preocupan porque algo no anda bien, pero no son capaces de ver o vislumbrar la causa de dichos problemas. Tratar con la causa de su malestar, puede hacer que evite una crisis y de hecho, puede percibirse como una amenaza. A menudo los primeros síntomas físicos se presentan en esta etapa.


5. Revisión de Valores: Aislamiento, evitación del conflicto y negación de las necesidades físicas básicas cambia su percepción de la realidad. A menudo revisan o enmiendan su sistema de valores, de manera que las cosas que alguna vez fueron importantes como la amistad o los pasatiempos son completamente alejados ú olvidados. Su única evaluación acerca de lo que vale la pena para sus vidas es su trabajo. Poco a poco se van embotando emocionalmente.


6. Negación de Problemas Emergentes: Desarrollan intolerancia, percibiendo a sus colegas como estúpidos, flojos, exigentes o indisciplinados. Los contactos sociales se vuelven casi inaguantables. El cinismo y la agresión se hacen patentes o cada vez más aparentes. Perciben que la causa de sus problemas son provocadas por cuestiones o presiones de tiempo y por la cantidad de trabajo que tienen. No, por la manera en que han cambiado.


7. Retirada: reducen el contacto social al mínimo, convirtiéndose en personas aisladas o encerradas en sí mismas. Se sienten cada vez más sin dirección y/o esperanza. Trabajan de modo obsesivo, de acuerdo a “las reglas” del trabajo. Muchos buscan alivio a través del alcohol o las drogas.


8. Cambios de Conducta Obvios: Otros, dentro su círculo social inmediato, pasan por alto los cambios habidos en su conducta. Individuos que alguna vez fueron vivaces o animados se han convierten en seres temerosos, tímidos y apáticos. Interiormente, se sienten cada vez mas inútiles o inservibles.


9. Despersonalización: Pierden contacto consigo mismos. No se perciben a sí mismos o a otros como personas valiosas y no pueden percibir sus propias necesidades. Su perspectiva respecto al tiempo se limita únicamente al presente. La vida se convierte en una serie de funciones mecánicas.


10. Vacío Interior: La vacuidad interior se expande implacablemente. Para superar este sentimiento, desesperadamente buscan actividades a realizar. Reacciones como una sexualidad exacerbada, sobrealimentación, abuso del alcohol y de las drogas, se hacen presentes durante esta etapa. Podría afirmarse que el tiempo reservado al placer o la diversión es “tiempo muerto”.




11. Depresión: En esta fase, las personas abrumadas por la depresión se vuelven indiferentes, vacías y desesperanzadas; creyendo firmemente que el futuro no abriga nada (en absoluto)

Vínculo entre el uso de celulares y la aparición de tumores cerebrales


■ Llaman a advertir a la población sobre posibles efectos negativos de los aparatos en la salud
Vínculo cigarro-cáncer, similar al de celulares-tumores cerebrales.


■ Tardamos 50 años en reconocer el daño del tabaco y 70 en retirar el plomo de la pintura; debemos aprender del pasado, señalaron científicos ante congresistas estadunidenses
Afp


Washington, 26 de septiembre. El posible vínculo entre el uso de teléfono celular y el cáncer de cerebro podría parecerse a la relación entre el tabaco y el cáncer de pulmón, que la industria tabacalera y la sociedad demoraron 50 años en reconocer, advirtieron científicos estadunidenses ante el Congreso.

“No debemos repetir lo que ocurrió con la relación entre el cigarrillo y el cáncer de pulmón, cuando nuestra nación esperó hasta afinar cada mínimo detalle de la información antes de advertir al público”, dijo el jueves David Carpenter, director del instituto de salud y medioambiente en la universidad de Albany (Nueva York), ante la Cámara de Representantes.
En la actualidad, la ciencia está dividida respecto de los efectos biológicos de los campos magnéticos emitidos por teléfonos celulares.


Carpenter y Ronald Herberman, director del Instituto de cáncer en la universidad de Pittsburgh (Pensilvania), dijeron a la Comisión de Reforma que el riesgo de cáncer cerebral por el uso del celular es bastante más grande para los niños, que tienen cerebros más vulnerables, que para los adultos.


“Debemos tomar precauciones aunque no tengamos una evidencia concluyente de la magnitud del riesgo”, sobre todo para los niños, dijo Carpenter.

“Tomando en cuenta los 70 años que nos tomó retirar el plomo de la pintura y los 50 que tardamos en establecer convincentemente el vínculo entre el hábito de fumar y el cáncer de pulmón, pienso que debemos aprender del pasado y hacer un mejor trabajo al interpretar la evidencia de riesgos potenciales”, dijo Herberman.

La mayoría de los estudios que “alegan que no existe un vínculo entre celulares y tumores cerebrales están desactualizados, tienen problemas metodológicos y no incluyeron un número suficiente de usuarios de celulares a largo plazo”, explicó Herberman.

Un tumor en el cerebro demora cerca de una década en desarrollarse, dijeron los científicos, y estos estudios existentes califican como uso “regular” la utilización de un celular sólo una vez por semana.


Para contrarrestar estos estudios que según Carpenter y Herbeman son poco fiables, los científicos citaron trabajos europeos, en particular de Escandinavia –cuna del celular–, que muestran un vínculo entre el uso frecuente del celular y tumores benignos y cancerosos.
Una reciente investigación sueca del científico Lennart Hardell afirma que un usuario regular tiene dos veces más riesgo de desarrollar un tumor en el nervio auditivo del lado donde utiliza el aparato.


Además, un estudio israelí determina un alza de 50 por ciento en las posibilidades de desarrollar cáncer en la glándula salival. “Esto también ocurre en el lado de la cara que se utiliza más frecuentemente para hablar por celular”, preció Carpenter.


Según un comunicado científico de septiembre de la Real Sociedad de Londres, los adolescentes que comenzaron a usar celulares antes de los 20 años tienen cinco veces más posibilidades de desarrollar cáncer de cerebro a los 29 que aquellos que no tienen dicho aparato.

Herberman presentó además a los legisladores un modelo que mostraba cómo la radiación de un celular penetraba más profundamente en el cerebro de un niño de 5 años que en un adulto.
“Cada niño usa un celular todo el tiempo, y hay 3 mil millones de usuarios en el mundo”, dijo.
Agregó que, así como los paquetes de cigarrillos tienen mensajes de advertencia de riesgo de salud, los celulares “necesitan un mensaje de precaución”.


“Esto es un grave problema de salud pública. Se trata de un llamado al gobierno para que financie investigaciones y a la autoridad reguladora de telecomunicaciones para que revise sus normas técnicas”, insistió Carpenter.

Depresión en el adolescente


De acuerdo, a varios especialistas en la materia, la depresión en los adolescentes, está determinada, más que nada por la duración de una serie de síntomas crónicos por más de dos meses. Es normal que un adolescente se sienta deprimido, triste o enojado una semana, uno o dos días, o unas horas, es decir que si estos síntomas (tristeza, inestabilidad e irritabilidad) son crónicos, sería pues únicamente un episodio de tristeza pasajera. Pero si el paciente presenta los síntomas antes mencionados, por periodos prolongados de aproximadamente ocho semanas, es muy probable que el sujeto este sufriendo un episodio grave de depresión.
La mayoría de suicidios por depresión adolescente, se da por ahorcamiento o por sobredosis con fármacos.

- ¿Cuáles son los síntomas de la depresión adolescente?:



  • a) Un estado de ánimo triste, abatido, melancólico o depresivo constante.


  • b) Mal genio, irritabilidad, enojo, molestia por situaciones intrascendentes y de modo constante.


  • c) Anhedonia o disminución de la sensación de placer por las cosas que le gustan o le parecían divertidas – “Estoy aburrido”, “ya no me gusta”, “No tengo ganas...después”.


  • d) Comen en exceso o dejan de comer por largos periodos.


  • e) Trastornos del sueño: dormir en exceso o somnolencia todo el día; insomnio o bien fatiga crónica.

f) Dificultad para concentrarse o bien olvidan las cosas, es decir, fallas en la memoria a corto plazo; pierden cosas u olvidan de forma constante o repetida.
g) Apatía, para tomar decisiones, lo cual lleva al descuido en la apariencia física.
h) Abandono en apariencia física: “no me baño”, “no me cambio de ropa”, “no me peino”, “no me rasuro”. NO por moda, por falta de interés.
i) Sentimientos constantes de culpa.
j) Baja en el rendimiento escolar y rebeldía con los profesores.
k) Delincuencia y/o consumo de alcohol y drogas.
l) Auto inflingirse heridas (no siempre).
m) Tricotilomanía: arrancarse el pelo (no siempre).
n) Ausentismo escolar
o) Rebeldía en casa (no siempre)
p) Piromanía (no siempre)
q) Pensamiento o ideación suicida (no siempre por llamar la atención)
r) Planeación suicida.
s) Suicidio.

Los adolescentes actúan por impulso, y no piensan las consecuencias de sus actos. Muchas veces se les va la mano y a lo mejor, no querían llegar al suicidio. Pero como se hizo caso omiso de sus amenazas, pues...mueren porque fue demasiado tarde para salvarlos.
En cuanto a las amenazas, hay que estar al pendiente, pues muchas veces son solo para llamar la atención. No llegan a concretar el suicidio.


La disfunción familiar influye en la depresión. sin embargo, todos estamos sujetos a ella y no todos llegamos al suicidio. Se sabe que aquellos individuos con predisposición genética, son más frágiles o sensibles a estas situaciones familiares o bien presentan más fácilmente los síntomas.



- ¿ Que debo hacer si tengo un(a) hijo(a) con depresión adolescente? En primer lugar no tome voz y partido, nada de "¿quieres ir al psicólogo?". Agárrelo y llévelo al médico. No lo intente convencer. Está enfermo y no razona normalmente, llévelo al psiquiatra, el psicólogo, al Fray Bernardino, el INP o instituciones privadas. NO al médico general, ni le suministre medicamentos chatarra estilo Genoma lab .



Transcripción del programa de Radio: ”Lammoglia, la familia y usted”, del sábado 16 de Abril de 2005.