El término Burnout (Quemarse, fundirse ó gastarse en Inglés) , fue incorporado en la decada de los setenta, por el Dr. Herbert Fraudenberger para describir una patología psiquiátrica, que refiere un estado de cansancio físico y emocional relacionado con una situación crónica de estrés o frustración; esta entidad la padecen de manera más frecuente los docentes y los médicos.
A menudo se llega a su diagnóstico cuando el impacto somático se presenta (enfermedades coronarias, infartos, úlcera gástrica, trastornos del sueño y del carácter). Los estudios de los que se dispone señalan que, entre los trastornos de la esfera psicológica que se presentan se destacan, el alcoholismo, depresión, conflictos familiares, aislamiento y tendencias suicidas superando ampliamente las cifras que se registran en la población general.
El médico y el docente actual, si bien reciben una cierta forma de reconocimiento, afecto y remuneración económica, se encuentran realmente acosados por las exigencias institucionales, legales, los pacientes, los alumnos y sus familiares; y, se ha demostrado que soportan el mayor estrés laboral crónico, denominándosele Sx. burnout.
A menudo se llega a su diagnóstico cuando el impacto somático se presenta (enfermedades coronarias, infartos, úlcera gástrica, trastornos del sueño y del carácter). Los estudios de los que se dispone señalan que, entre los trastornos de la esfera psicológica que se presentan se destacan, el alcoholismo, depresión, conflictos familiares, aislamiento y tendencias suicidas superando ampliamente las cifras que se registran en la población general.
El médico y el docente actual, si bien reciben una cierta forma de reconocimiento, afecto y remuneración económica, se encuentran realmente acosados por las exigencias institucionales, legales, los pacientes, los alumnos y sus familiares; y, se ha demostrado que soportan el mayor estrés laboral crónico, denominándosele Sx. burnout.
El síndrome del Burnout no ataca de la noche a la mañana, sino que se desarrolla gradualmente. El psicólogo Herbert Freudenberger y sus colaboradores han dividido el proceso en 12 fases que no necesariamente tienen un orden determinado. De hecho, las víctimas pueden no presentar ciertas etapas; mientras que otros pueden padecer varias al mismo tiempo. Adicionalmente la longitud de las fases varía de un paciente a otro.
A Continuación se muestra un cuadro de las principales caracteísticas de este padecimiento:
1. Compulsión por Probarse ó Superarse a Sí Mismo: Comienza por una excesiva ambición para probarse o superarse a sí mismos en su trabajo, hecho que se torna en una implacable determinación y compulsión por hacerlo. Deben demostrar a sus compañeros – y sobre todo a sí mismos- que de cualquier modo (el paciente) está haciendo un excelente e insuperable trabajo.
2. Trabajando Más Duro: Para lograr sus altas expectativas personales, se hacen cargo de más trabajo y se dedican con empeño a hacerlo. Se obsesionan con hacer todo por sí mismos, lo que a la vez demuestras que tienen cierta noción de sí mismos como irremplazables.
3. Negación u Olvido de sus necesidades: Sus Agendas u Horarios no dejan tiempo, más que para trabajar, de modo que relegan a un segundo plano, necesidades como comer, dormir, socializar con la familia o amigos, etc. Se dicen a sí mismos que esta clase de sacrificios son prueba de una “labor heroica”.
4. Desplazamiento de Conflictos: Se preocupan porque algo no anda bien, pero no son capaces de ver o vislumbrar la causa de dichos problemas. Tratar con la causa de su malestar, puede hacer que evite una crisis y de hecho, puede percibirse como una amenaza. A menudo los primeros síntomas físicos se presentan en esta etapa.
5. Revisión de Valores: Aislamiento, evitación del conflicto y negación de las necesidades físicas básicas cambia su percepción de la realidad. A menudo revisan o enmiendan su sistema de valores, de manera que las cosas que alguna vez fueron importantes como la amistad o los pasatiempos son completamente alejados ú olvidados. Su única evaluación acerca de lo que vale la pena para sus vidas es su trabajo. Poco a poco se van embotando emocionalmente.
6. Negación de Problemas Emergentes: Desarrollan intolerancia, percibiendo a sus colegas como estúpidos, flojos, exigentes o indisciplinados. Los contactos sociales se vuelven casi inaguantables. El cinismo y la agresión se hacen patentes o cada vez más aparentes. Perciben que la causa de sus problemas son provocadas por cuestiones o presiones de tiempo y por la cantidad de trabajo que tienen. No, por la manera en que han cambiado.
7. Retirada: reducen el contacto social al mínimo, convirtiéndose en personas aisladas o encerradas en sí mismas. Se sienten cada vez más sin dirección y/o esperanza. Trabajan de modo obsesivo, de acuerdo a “las reglas” del trabajo. Muchos buscan alivio a través del alcohol o las drogas.
8. Cambios de Conducta Obvios: Otros, dentro su círculo social inmediato, pasan por alto los cambios habidos en su conducta. Individuos que alguna vez fueron vivaces o animados se han convierten en seres temerosos, tímidos y apáticos. Interiormente, se sienten cada vez mas inútiles o inservibles.
9. Despersonalización: Pierden contacto consigo mismos. No se perciben a sí mismos o a otros como personas valiosas y no pueden percibir sus propias necesidades. Su perspectiva respecto al tiempo se limita únicamente al presente. La vida se convierte en una serie de funciones mecánicas.
10. Vacío Interior: La vacuidad interior se expande implacablemente. Para superar este sentimiento, desesperadamente buscan actividades a realizar. Reacciones como una sexualidad exacerbada, sobrealimentación, abuso del alcohol y de las drogas, se hacen presentes durante esta etapa. Podría afirmarse que el tiempo reservado al placer o la diversión es “tiempo muerto”.
11. Depresión: En esta fase, las personas abrumadas por la depresión se vuelven indiferentes, vacías y desesperanzadas; creyendo firmemente que el futuro no abriga nada (en absoluto)


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